Assign a 'primary' menu

Category Archives for Primer trimestre

Cambios en tu cuerpo durante el primer trimestre de embarazo

PRIMER MES DE TU EMBARAZO

TU SALUD DURANTE ESTE PRIMER MES

Después de 10 días de retraso, consulta el médico
Análisis de laboratorio
Diagnótico

TU BEBE VA EVOLUCIONANDO

Unión de una célula masculina y una célula femenina
A fin de mes, el embrión tiene 2,5mm y pesa un gramo

 

SEGUNDO MES

Sé prudente.

TU SALUD

Elige un ginecólogo o una consulta prenatl
Examen prenatal completo obligatorio
Examen del padre (facultativo)
Análisis de orina.

TU BEBE ESTÁ CRECIENDO

Mide 4 cm y pesa 11 g
Tu útero adquiere el tamaño de una naranja
Han aparecido ya los inicios de todos los órganos de tu bebé

SEÑALES DE ALARMA

Pérdidas de sangre oscura, poco abundantes, dolores (embarazo entra-uterino)
Sangre roja, sin dolor
Contracciones, dolores (amenaza de aborto)

 

TERCER MES

Lleva una vida tranquila: evita los viajes fatigosos.

TU SALUD

Revisión médica
Observa el peso
Análisis de orina
Observa la tensión sanguínea
Vigila la alimentación

TU BEBE ESTÁ CRECIENDO

Mide 9 cm y pesa 40 g
Se forma el rostro y aparecen las cuerdas vocales

SEÑALES DE ALARMA

Vómitos graves y repetidos, adelgazamiento importante

primer trimestre

Primer mes de embarazo

¿Cuándo debo pedir una cita para mi primera visita prenatal?

Tan pronto como sospeches que estás embarazada, pide hora con tu ginecólogo. Si todavía no has escogido uno para tu embarazo, éste es el momento de hacerlo
La mayoría de los doctores no programarán una cita hasta que tengas unas ocho semanas de embarazo, a menos que tengas un problema médico, hayas tenido problemas con un embarazo anterior, o estés experimentando problemas como sangrado vaginal, dolor abdominal o náuseas o vómitos severos. Sin embargo, si estás tomando algún tipo de medicación, o si crees que has estado expuesta a alguna sustancia peligrosa, es recomendable que se lo digas a tu médico lo antes posible.
Tu primera visita prenatal probablemente será la más larga. Aprovecha para preguntarle al doctor todas las cosas que te preocupen y para contarle cualquier cosa que pienses que puede ser importante.
A continuación tienes una guía general de cómo puede ser esa primera visita prenatal. Quizás el médico no te hable de todas las cosas que te contamos aquí, pero es recomendable que las conozcas para preguntarle por alguna que te preocupe especialmente.

Tu historial de salud

El doctor querrá saber cuándo fue el primer día de tu último periodo, para poder determinar cuál será la fecha del parto; cualquier síntoma o problemas que hayas tenido desde entonces; si tus ciclos menstruales son regulares y cuánto duran como promedio, así como detalles sobre cualquier problema ginecológico (incluyendo enfermedades de transmisión sexual) que tú o tu pareja tengan ahora, o hayan tenido en el pasado. También querrá detalles sobre cualquier embarazo anterior.
Revisará el resto de tu historial médico, incluyendo enfermedades crónicas (si las tienes), medicinas que tomas habitualmente, alergias a medicinas, problemas psiquiátricos (si has tenido depresiones u otros problemas), cirugías, etc. También te preguntará si alguno de tus familiares ha padecido enfermedades crónicas o alguna enfermedad seria. Muchos problemas de salud son hereditarios y conocer el historial médico de tu familia le ayudará a planear tu cuidado. En el caso de los latinos, una de las enfermedades que más se da es la diabetes. Es importante que el médico tenga toda la información posible si ha habido casos de diabetes en tu familia para que pueda tomar las medidas necesarias.
Además, querrá saber si fumas, bebes y usas drogas que puedan afectar el embarazo y si eres o has sido víctima de abusos, tanto físicos cómo mentales, o has tenido cualquier otro problema que pueda afectar tu salud emocional.

Historial de anomalías genéticas

El médico probablemente te preguntará si tú, el padre del bebé, o cualquier otra persona de tu familia tiene una anomalía cromosómica, un problema genético, algún trastorno de desarrollo o nació con un defecto físico.
También querrá saber si, desde tu último periodo, has tomado alguna medicina (incluyendo remedios caseros de hierbas) o suplementos nutricionales, si has bebido alcohol o tomado drogas y si has podido estar expuesta a productos tóxicos. Esto último es importante si trabajas con materiales que se pueden considerar tóxicos. Si es así, es recomendable que le lleves una lista de los posibles materiales “sospechosos” o que te preocupen. Algo que también querrá saber es si has tenido recientemente alguna urticaria, virus o algún tipo de infección.

Pruebas genéticas prenatales

En la consulta médica también te informarán de las pruebas para determinar si el bebé pudiera tener ciertas anomalías en los cromosomas o defectos de nacimiento.
Durante el primer trimestre quizás te ofrecerán un análisis de sangre que se hace entre las semanas 9 y 13. Si está disponible en tu área, también te ofrecerán una prueba de translucencia de la nuca fetal (un ultrasonido de la nuca del bebé que se hace entre las semanas 11 y 13). Las dos pruebas juntas se llaman prueba combinada del primer trimestre.
La prueba combinada del primer trimestre se puede hacer en conjunto con la prueba de múltiple marcador (también un análisis de sangre) que se hace entre las semanas 15 y 20. La combinación de las pruebas que se realizan durante el primer y el segundo trimestre se conoce como “pruebas integradas”.

Dependiendo de tu grupo étnico e historial médico, te pueden hacer un análisis de sangre para saber si tienes riesgo de tener anemia falciforme (común entre los latinos de origen caribeño) enfermedad de Tay-Sachs, fibrosis quística, talasemia u otros problemas genéticos.
También pueden ofrecerte pruebas de diagnóstico, que te dicen con seguridad si el bebé tiene síndrome de Down o bien otras anomalías genéticas. Éstas incluyen el análisis de vellosidades coriónicas o biopsia de corión (CVS por sus siglas en inglés), que generalmente se hace entre la semana 11 y 12 y la amniocentesis que se hace entre la 16 y la 20.
Las pruebas como la translucencia de la nuca fetal o las de múltiple marcador son pruebas de probabilidades, es decir, indican las probabilidades estadísticas de que el bebé tenga un problema de cromosomas, mientras que el análisis de vellosidades coriónicas o la amniocentesis dan un diagnóstico definitivo, pero conllevan un pequeño riesgo de aborto.
Si necesitas más información, tu doctor puede referirte a un consejero genético.

Examen físico y algunas pruebas

El médico te hará un examen físico completo, incluyendo un examen interno vaginal. Te tomará una muestra para hacerte una prueba que se llama Papanicolau (a no ser que te hayan hecho una hace poco) para saber si hay células anormales, que podrían indicar cáncer cervical. Es una prueba rutinaria que se recomienda realizar una vez al año. También hará un cultivo para saber si tienes enfermedades de transmisión sexual como clamidia y gonorrea.
Después te hará unos análisis de sangre rutinarios para identificar tu factor Rh, así como un recuento de los glóbulos rojos para descartar la anemia. Además analizará tu sangre para saber si tienes sífilis, hepatitis B y si eres inmune a la rubéola.

El servicio público de salud y otra serie de organizaciones recomiendan ahora que toda mujer embarazada se haga la prueba para comprobar si tiene VIH (el virus del SIDA) en la primera visita prenatal. Si tu médico no te ofrece esta prueba, pídesela tú. Probablemente todo esté bien, pero en caso de que seas portadora del VIH, tratarte durante el embarazo puede reducir mucho las probabilidades de que le pases la infección al bebé.
Además de obtener una muestra de sangre, también te hará un análisis de orina para comprobar si hay infecciones del tracto urinario u otras condiciones.

Si tienes un riesgo alto de padecer diabetes gestacional, probablemente te harán una prueba de tolerancia a la glucosa en tu primera visita. En algunos casos, también se te hará una pequeña prueba en la piel para saber si has estado expuesta a la tuberculosis. Y si no estás segura de si ya has pasado la varicela (o si te han vacunado contra ese virus), pedirá un análisis de sangre para asegurarse de si eres, o no, inmune.

Consejos médicos sobre los próximos meses

El médico te dará consejos sobre cómo comer bien y qué comidas debes evitar, así como información sobre cuánto aumento de peso se considera normal. También puede hablarte de los síntomas más comunes del comienzo del embarazo y advertirte sobre aquellos síntomas que requieren atención inmediata.
Tu salud emocional es muy importante. Si te estás sintiendo deprimida o demasiado angustiada, el doctor podría referirte a un psicólogo o psiquiatra. No debes sentirte mal por hablar abiertamente de estas sensaciones con él. Eso les ocurre a muchas mujeres debido a los fuertes cambios hormonales que se producen durante el embarazo.

Probablemente también te hable de los peligros de fumar, beber alcohol, usar drogas y tomar ciertas medicaciones. Si necesitas ayuda para dejar de fumar o dejar cualquier otra adicción, pídele una referencia a un programa o a un profesional que te pueda ayudar.
Por último, también puede hablarte de los ejercicios que puedes hacer y los que no, de las posibilidades de viajar, de las relaciones sexuales, y de cualquier situación que pueda afectar a tu bebé. Además, te mencionará ciertas enfermedades como la toxoplasmosis, que podrían afectar al bebé si no tomas ciertas precauciones. Si es la temporada de la gripe o está cerca, te hablará asimismo de cómo obtener una vacuna contra la gripa.

Hay que tener en cuenta, como decíamos al principio, que no todos los médicos hacen consultas tan completas. A veces las visitas son bastante rápidas. No obstante, es importante que le cuentes al doctor todo aquello que te preocupe y le consultes todas tus dudas. Aunque quizás tenga poco tiempo para cada paciente y haya atendido a cientos de mujeres embarazadas, tu embarazo es lo más importante del mundo para ti y necesitas saber que tus consultas prenatales responden a tus necesidades.

Semana 7 – Los cambios en tu cuerpo

Tu útero ha duplicado en tamaño en las últimas cinco semanas, y tal vez no te apetezca comer a causa de las náuseas, que por ahora pueden estar en pleno apogeo.

Si estás teniendo náuseas, ya sabrás lo desagradables que son. Hay algunas mujeres que sólo sienten náuseas y hay otras que tienen náuseas con vómitos. Algunas las tienen por la mañana, y otras durante todo el día, pero lo cierto es que casi el 75 por ciento de las mujeres padecen náuseas durante el embarazo, generalmente en el primer trimestre.

A partir del segundo trimestre lo normal es que se calmen y comiences a estar mejor.

Aunque las náuseas son muy comunes, si tienes tanto malestar que no puedes ni siquiera tolerar líquidos durante 24 horas, debes hablar con tu doctor.
Hay algunos medicamentos que te pueden ayudar.
Un remedio natural que a algunas mujeres les ayuda es el jengibre. Pero antes de tomarlo debes consultar con tu médico.

Y si eres una de las afortunadas mujeres que no tienen náuseas y te estás sintiendo bien, ¡enhorabuena! Disfruta de tu buena suerte y no te preocupes, porque eso no quiere decir que algo anda mal con el bebé.

Semana 7 – Cambios en el cuerpo del bebé

Esta semana tu bebé tiene ya el tamaño de un arándano o un chícharo (guisante).

Se le pueden ver más claramente los rasgos del rostro: ya tiene párpados en los ojitos, las orejas siguen creciendo, y está empezando a asomar la naricita. La piel es todavía muy fina y, si lo vieras de cerca, pensarías que tiene una colita. En realidad es el coxis (rabadilla), el último hueso de la columna vertebral, que ahora sobresale un poco, pero este bultito desaparecerá en unas semanas. Aunque el bebé es ahora sólo una bolita, se mueve bastante.

Todavía no lo sientes, pero en unas semanas, cuando sea lo bastante grande para rozar las paredes del útero, comenzarás a notar sus movimientos.

Semana 11 – El desarrollo del bebé

Tu bebé está maravillosamente formado y es emocionante saber cómo crece semana tras semana…¡y aún día a día! ¡La vida en si es un gran milagro!

Ya está completamente formado y tiene el tamaño de un higo. Mide unos 4 centímetros y pesa unos 7 gramos. Su piel es tan finita, que es casi transparente y por eso se pueden ver todas sus venas. Algunos de sus huesos están empezando a endurecerse y brotecitos pequeños, que luego serán sus dietes, comienzan a aparecer debajo de las encías.

Los dedos de sus manos y de sus pies no sólo están ya todos formados, sino que dentro de muy poquito podrá abrirlos y cerrarlos.

Ahora, además de dar pataditas, se estira. ¡Está tan a gusto como pez en el agua! A medida que vaya creciendo se irá moviendo más, pero todavía no sentirás estos movimientos acuáticos porque aún es muy pequeño. Empezarás a notar sus movimientos alrededor de la semana 18.

Algo que te puede parecer curioso es que, también dentro de poco, empezará a tener hipo ya que su diafragma está formándose.

Semana 11 – Cambios en tu cuerpo

Puede ser que nos cueste hacer ejercicio de forma regular pero ahora es un buen momento para comenzar. Es posible que las náuseas hayan disminuido y sientes que tienes más energía .

Hacer ejercicio mejora el tono muscular, la fuerza y la resistencia, tres cosas que te van a hacer mucha falta durante el parto, y que te ayudarán a recuperar tu forma física una vez que hayas tenido al bebé.

Los mejores ejercicios que puedes practicar durante los nueves meses, son la natación y caminar.

Si las náuseas te lo están haciendo pasar mal y no puedes comer una variedad de alimentos, o si no estás aumentando de peso todavía, no te preocupes. La mayoría de las mujeres sólo aumentan entre 1 a 2,5 kilos durante el primer trimestre. Es muy probable que pronto recuperes el apetito y empieces a subir de peso. Mientras tanto, come lo que puedas y no dejes de tomar las vitaminas prenatales para que te ayuden un poquito.

Un síntoma común en esta etapa es el estreñimiento. Hay cambios hormonales y estos pueden hacer la digestión más lenta.

El acidez es frecuente en esta etapa ya que las hormas hacen relajar la válvula entre tu estómago y el esófago. Si te sirve de consuelo, recuerda que todas estas molestias son para una buena causa y sólo durarán unos meses.

Tu útero va aumentando de tamaño a medida que tu bebé crece y eso puede causar unos retortijones similares a los que se tienen con la regla, o incluso parecidos a una pequeña contracción de parto. Al mismo tiempo que esto ocurre, la progesterona está haciendo que tu sistema digestivo trabaje más lento, y que te sientas hinchada e incómoda. Hay bastantes mujeres que tienen este tipo de molestias en el bajo vientre, que son inofensivas, pero si estás teniendo contracciones reales y sangrado, o si las contracciones son fuertes, podría ser señal de un aborto espontáneo y debes hablar con tu doctor cuanto antes.

Semana 12 – Cambios en tu bebé

El desarrollo de tu bebé durante la semana 12

Aunque es todavía muy chiquito, el bebé a las doce semanas de gestación ya completamente formado. Los ojitos ya están más en el centro de la cabeza y las orejas están en la posición correcta, igual que casi todos sus órganos. Ahora mide aproximadamente 5 centímetros y pesa unos 14 gramos. Es más o menos el tamaño de una lima.

Lo más dramático de esta semana es que comienza a tener algunos reflejos. Por ejemplo, si tocas tu vientre aquí y allá, tu bebé reaccionará moviéndose, aunque tú todavía no lo puedes notar. Y pronto empezará a abrir y cerrar sus dedos y los deditos de los pies, moverá los músculos de los ojos y aún hará movimientos de succionar con su boca.

Sus intestinos han crecido tan rápido que sobresalen al cordón umbilical pero ahora empezarán a meterse dentro de la cavidad abdominal. También sus riñones comenzarán a excretar orina a la vejiga.

Mientras tanto las células nerviosas se multiplican rápidamente.

Semana 13 el desarrollo de tu bebé

Tu bebé ya está completamente formado. Mide unos 8 centímetros y pesa unos 28 gramos. Además, está mucho más proporcionado que hace unas semanas, cuando tenía más cabecita que cuerpo; su cabeza sigue siendo grande, pero ahora mide más o menos un tercio de lo que mide su cuerpo.

Te parecerá increíble, pero ya tiene incluso las huellas digitales de sus deditos formadas. Se pueden ver sus venas y órganos, claramente visible a través de su piel muy fina.

Otra cosa increíble: si esperas una niña, ¡ya tiene mas de dos millones de óvulos en sus ovarios!

Estás por empezar el segundo trimestre de embarazo y puedes estar más tranquila. La parte más difícil del desarrollo del bebé ya ha pasado y las posibilidades de tener un aborto han disminuido mucho.

Semana 13 – cambios en tu cuerpo

¡Ésta es la última semana de tu primer trimestre! La próxima semana habrás entrado ya en el segundo trimestre.

Son muy buenas noticias por dos razones: una, el riesgo de tener un aborto espontáneo ha disminuido mucho y dos, la mayoría de las mujeres tienen menos náuseas.

Aunque todavía faltan meses para que nazca el bebé, tus pechos han comenzado ya a fabricar calostro. El calostro es un fluido lleno de nutrientes que es perfecto para alimentar al bebé en los primeros días después de nacer. El calostro es el líquido que aparece antes de que te suba la leche.

Muchas parejas notan que en el segundo trimestre tienen más deseos de hacer el amor, ahora que las náuseas están empezando a desaparecer y que tienes más energía. A menos que tu doctor te diga lo contrario hacer el amor durante el embarazo es totalmente seguro y no hay forma de que tú o tu pareja puedan dañar al bebé.

Consejos para el embarazo:
Congestión nasal
Las hormonas son de nuevo las culpables. Están haciendo que todas las membranas mucosas, como por ejemplo las que tienes en la nariz, tengan más secreciones. Al mismo tiempo, el volumen de tu sangre está creciendo, lo que hace que tengas hinchazón en todo el cuerpo, incluyendo dentro de la nariz, e incluso en las vías respiratorias en el pecho. Por eso es bastante común que las mujeres embarazadas pasen parte de su embarazo con un pañuelo.

Todo esto es normal, aunque sea molesto, pero si además de tener la nariz congestionada tienes fiebre, debes llamar a tu doctor.

La acidez

Otro consejo: Una futura mamá asegura que la acidez que le molestaba fueron aliviados comiendo papaya.